El asesor de Abelardo de la Espriella, que presentó su renuncia a la campaña, es investigado por hechos ocurridos entre 2021 y 2022, cuando ocupaba el cargo más alto de la fuerza militar terrestre.
La Fiscalía General de la Nación ha radicado este jueves una solicitud para imputar cargos por el delito de acoso sexual contra el general en retiro Eduardo Enrique Zapateiro, quien fue comandante del Ejército de Colombia entre 2021 y 2022. El caso se conoció públicamente en mayo de 2025, cuando el periodista Daniel Coronell reveló comunicaciones atribuidas a Zapateiro con insinuaciones de carácter sexual dirigidas a la abogada Liliana del Pilar Zambrano, pareja de un coronel de la misma institución y quien lo denunció ante las autoridades.
Los hechos que investigan las autoridades ocurrieron en 2021, durante el período de Zapateiro como jefe máximo del Ejército, según se evidencia en los chats y mensajes de WhatsApp que reveló la víctima. En algunos de los mensajes se leía: “Déjame verte de pues [pies] (sic) a cabeza. En tus kucos [interiores]. O sin nada!!!”, le escribe. Ella responde con un emoticón de sorpresa, y Zapateiro insiste: “Bueno listo NO he dicho nada. Cuidado vas al baño. Cuando todo se quiere se hace. Quiero verte. Hazlo”. En su momento, el periodista Coronell aseguró que los datos del teléfono que aparecían en los mensajes coincidían con los del teléfono personal del general.
Para el momento en que la denuncia se hizo pública, Zapateiro aspiraba a ser candidato presidencial para la contienda de este año arrastrando, como muchos, la bandera del antipetrismo. El oficial en retiro aseguró entonces que todo era un montaje para tumbar su aspiración, que en todo caso tenía poca visibildiad y arrastre. “Al parecer por todos estos ataques lo que puedo pensar es que les preocupa mi nombre y apellido y eso genera incomodidad de cara a las elecciones del 2026. (…) Frente a todas estas acusaciones de hoy debo decir a los colombianos que no ha habido la más mínima señal de un comportamiento de este tipo en mi vida”, señaló hace un año.
Desde entonces abandonó esa aspiración para recalar como experto en seguridad en la campaña del ultraderechista Abelardo de la Espriella, un penalista que pelea el segundo lugar en las encuestas en una candidatura avalada por firmas y por el pequeño partido Salvación Nacional. El abogado, que defiende una y otra vez ser un outsider antipolítico que lucha contra “los de siempre”, tiene entre sus bases movilizadas a buena parte de los militares en retiro, como Zapateiro.
Se trata de un segmento significativo en un país con unas fuerzas armadas grandes (de entre 400.000 y 500.000 personas en los últimos años) por cuenta de un conflicto que, con altas y bajas, suma varias décadas. En el país, los militares no pueden votar ni participar en política mientras estén en servicio activo, pero a la salida sí tienen ese derecho, como el que ha ejercido el excomandante.




